Dicen que cuando besas a alguien es difícil no hacerlo otra vez.
No puedo justificar mi comportamiento. Ningún sufrimiento está justificado, sobre todo el tuyo. Intentamos buscar las causas del desastre, sin apenas pararnos a pensar en sus consecuencias. Supongo que me gustaría que tuvieras en mente que inicié todo esto con las mejores intenciones, me gustaría que todos vieran lo que les hace especiales, porque el mundo es ciego, y reconocerse a uno mismo supone todo un reto.
¿Es mejor una mañana de arrepentimiento o una noche de soledad? Que le pregunten al destino, parece ser el único con las ideas claras.
Me cuesta reconocer que tal vez ahora no seas más que una fotografía de papel en un baúl de pino, una ráfaga de viento que a su paso dejó numerosos vacíos, esperando a ser llenados con el próximo concursante en este mundo al que me gusta llamar "simple quiniela".
No hablo de excepciones, sino de realidades, porque "cuando el tiempo nos separa los recuerdos nos consuelan"
El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Y yo, con este blog, decidí hacerme esclava de mis palabras, y apartar el silencio.
Seáis bienvenidos, seres únicos.
El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Y yo, con este blog, decidí hacerme esclava de mis palabras, y apartar el silencio.
Seáis bienvenidos, seres únicos.
lunes, 17 de diciembre de 2012
jueves, 13 de diciembre de 2012
Museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.
Retenerte en mi mente puede llegar a causarme incluso tanto pánico como el empezar a escribir en un papel en blanco. Lo de que daría yo por una mirada, aunque fuera la más frívola de todas.
Con el tiempo he aprendido que no siempre el que la sigue, la consigue. La persistencia agota, y el agotado renuncia. El continuo tic-tac de las agujas del reloj me ha enseñado a valorar el presente, apartando el pasado y manteniendo una mirada al frente hacia el futuro. Afrontando las dificultades conseguí apreciar la oscura diferencia entre los que se dan por vencidos y los capaces de vencer lo impredecible.
La memoria, como mi capricho insatisfecho. Tus pasos, al compás de la música de fondo. Un cappuchino con canela para endulzar el momento, y que pare el tiempo durante los próximos diez segundos, yo quiero vivir en el momento presente.
"Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad tal vez merezcamos no existir"
Con el tiempo he aprendido que no siempre el que la sigue, la consigue. La persistencia agota, y el agotado renuncia. El continuo tic-tac de las agujas del reloj me ha enseñado a valorar el presente, apartando el pasado y manteniendo una mirada al frente hacia el futuro. Afrontando las dificultades conseguí apreciar la oscura diferencia entre los que se dan por vencidos y los capaces de vencer lo impredecible.
La memoria, como mi capricho insatisfecho. Tus pasos, al compás de la música de fondo. Un cappuchino con canela para endulzar el momento, y que pare el tiempo durante los próximos diez segundos, yo quiero vivir en el momento presente.
"Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad tal vez merezcamos no existir"
sábado, 8 de diciembre de 2012
"Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé."
¿Ganador o perdedor? Aquí viene el dilema que alimenta cada uno de mis movimientos. Cuando no queda nada por lo que luchar, cuando parece ser que aquello que en un pasado te daba esa chispa de vida que te impulsaba a continuar, es lo que ahora te la roba.
No hay nada, ni el más leve rastro de ceniza que me lleve a inspirar la próxima cantidad de aire necesaria para evitar ese final, que tal vez, tú me tenias previsto.
Hablamos del tiempo para no darnos cuenta de lo rápido que pasa, y eso, queridos míos, es tristemente cierto.
El fracaso nos enseña que la vida no es más que un proyecto, un montón de páginas que relatan tú historia año tras año. Imperecedero. Impasible.
"En la vida sólo hay algo seguro, a parte de la muerte y los impuestos, por mucho que te esfuerzes, por buenas que sean tus intenciones: cometerás errores, harás daño. te lo harán a ti y si quieres recuperarte sólo puedes decir una cosa: te perdono. Olvidar y perdonar, es lo que dicen. Es un buen consejo, pero no es muy práctico. Cuando alguien nos hiere deseamos herirle. Cuando alguien nos trata mal queremos tener razón. Sin perdón las cuentas pendientes no se saldan, las viejas heridas no cicatrizan. Lo máximo que podemos esperar es que algún día tengamos la suerte de olvidar."
No hay nada, ni el más leve rastro de ceniza que me lleve a inspirar la próxima cantidad de aire necesaria para evitar ese final, que tal vez, tú me tenias previsto.
Hablamos del tiempo para no darnos cuenta de lo rápido que pasa, y eso, queridos míos, es tristemente cierto.
El fracaso nos enseña que la vida no es más que un proyecto, un montón de páginas que relatan tú historia año tras año. Imperecedero. Impasible.
"En la vida sólo hay algo seguro, a parte de la muerte y los impuestos, por mucho que te esfuerzes, por buenas que sean tus intenciones: cometerás errores, harás daño. te lo harán a ti y si quieres recuperarte sólo puedes decir una cosa: te perdono. Olvidar y perdonar, es lo que dicen. Es un buen consejo, pero no es muy práctico. Cuando alguien nos hiere deseamos herirle. Cuando alguien nos trata mal queremos tener razón. Sin perdón las cuentas pendientes no se saldan, las viejas heridas no cicatrizan. Lo máximo que podemos esperar es que algún día tengamos la suerte de olvidar."
martes, 4 de diciembre de 2012
Porque se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo.
Intenté buscar una definición para el concepto de "felicidad" pero me ahogué en mi propio vaso de agua. Soy consciente de que la gravedad no actuaba a mi favor, de que cada pista conducía al más duro de los desatinos. Lo sé, la metáfora de la soledad parece ser una clara, pero nunca certera respuesta. Porque admito que en algunas ocasiones la más imprudente de las incoherencias, resulta la más coherente de todas. Juegos de palabras, un escurridizo trabalenguas.
El vino. Las flores. Las velas, y como último detalle, un delicado aroma a jazmín. A veces, de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad. Concepto que me alimenta y abruma, es algo que me quita el aliento, sin permiso alguno, sin más, poco a poco.
Desde hace tiempo me pregunto ¿Que haré ahora? Y aún no he sabido responderme.
Supongo que la sentencia es un amargo postre que se hace esperar, un final inesperado, o quizás una galleta con pepitas de chocolate en una bandeja de plata.
El vino. Las flores. Las velas, y como último detalle, un delicado aroma a jazmín. A veces, de noche, enciendo la luz para no ver mi propia oscuridad. Concepto que me alimenta y abruma, es algo que me quita el aliento, sin permiso alguno, sin más, poco a poco.
Desde hace tiempo me pregunto ¿Que haré ahora? Y aún no he sabido responderme.
Supongo que la sentencia es un amargo postre que se hace esperar, un final inesperado, o quizás una galleta con pepitas de chocolate en una bandeja de plata.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Dicen que cuando una puerta se cierra, otra se abre. O al menos, eso es lo que me gusta pensar.
¿Sabes? Era de noche, y decidí andar descalza, sentir como el frío suelo recorría mi cuerpo de arriba a abajo, ¿Por qué?. Tú te fugastes, y contigo, los últimos escombros de mi orgullo.
Pediría justicia, pero que más da ya. Tu no estas y yo me consumo. Inconscientemente observo el movimiento de las agujas de reloj, y ese tic-tac incesante me abruma. Va demasiado rápido, y yo no quiero perderme. Pero, ¿quién no teme al tiempo? Es él mismo quien se encarga de convertir el presente en pasado, en fugaces recuerdos. Él es el que pone las pautas. Él es el que elige.
Y poco a poco te das cuenta de que no es la propia tierra la que te sostiene, sino él. Desaparezco de entre las sombras con unos pocos gramos de ilusión en un simple Malboro. Respiro. Y retomo el paso, indecisa, como de costumbre.
Pediría justicia, pero que más da ya. Tu no estas y yo me consumo. Inconscientemente observo el movimiento de las agujas de reloj, y ese tic-tac incesante me abruma. Va demasiado rápido, y yo no quiero perderme. Pero, ¿quién no teme al tiempo? Es él mismo quien se encarga de convertir el presente en pasado, en fugaces recuerdos. Él es el que pone las pautas. Él es el que elige.
Y poco a poco te das cuenta de que no es la propia tierra la que te sostiene, sino él. Desaparezco de entre las sombras con unos pocos gramos de ilusión en un simple Malboro. Respiro. Y retomo el paso, indecisa, como de costumbre.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Querer aferrarnos a recuerdos, en lugar de generar otros nuevos.
Soledad. Ese el el término que atormenta mis mañanas y agota mis días. El más profundo y frío de los vacíos. Un día tras otro, monótonos. Segundo a segundo me voy dando cuenta del dolor agudo que provoca el no tener a nadie con quien compartir.
Insatisfecha, incluso con mi propio reflejo. El frío de mis manos me delata. Miedo, total y absoluto hacia lo desconocido, o tal vez, esta sea mi propia contrariedad.
Ahora, nunca, un quizás y un mañana, todos relacionados, la perfecta armonía que configura el universo.
El cambio es la única constante en la ciencia. La energía, la materia, siempre están fusionándose, creciendo, muriendo...Como si en cualquier momento tuviéramos otra oportunidad. Lo antinatural es que intentemos no cambiar. Que queramos aferrarnos a como era todo antes, en lugar de dejar que sea lo que es. Que insitamos en creer que todo es permanente.
Insatisfecha, incluso con mi propio reflejo. El frío de mis manos me delata. Miedo, total y absoluto hacia lo desconocido, o tal vez, esta sea mi propia contrariedad.
Ahora, nunca, un quizás y un mañana, todos relacionados, la perfecta armonía que configura el universo.
El cambio es la única constante en la ciencia. La energía, la materia, siempre están fusionándose, creciendo, muriendo...Como si en cualquier momento tuviéramos otra oportunidad. Lo antinatural es que intentemos no cambiar. Que queramos aferrarnos a como era todo antes, en lugar de dejar que sea lo que es. Que insitamos en creer que todo es permanente.
martes, 13 de noviembre de 2012
Tú eres la única certeza.
Planeando una huida, una escapatoria entre los matorrales que rodean a la razón, y un viaje sin billete hacia lo sensorial, aquello que me gusta considerar inevitable. Admito que siempre me asalta esa nostalgia, gris y profunda, imperecedera.
¿Quién es el que pone las pautas sobre lo que esta bien o lo que está mal?¿Quién es capaz de establecer tal línea divisoria?
Desprendiéndome de condicionales, voy marcando mi propia ruta. Camino indecisa. Hay algo ahí que me incita a asomarme al vacío, puede que para sentirme eterna.
Nos conformamos con llenar vacíos, que algún otro dejó al descubierto. Esquivando certezas y desafiando a la suerte. Un, dos, tres... Ojalá me hubiera dado cuenta antes de que lo urgente no es siempre lo más importante.
¿Quién es el que pone las pautas sobre lo que esta bien o lo que está mal?¿Quién es capaz de establecer tal línea divisoria?
Desprendiéndome de condicionales, voy marcando mi propia ruta. Camino indecisa. Hay algo ahí que me incita a asomarme al vacío, puede que para sentirme eterna.
Nos conformamos con llenar vacíos, que algún otro dejó al descubierto. Esquivando certezas y desafiando a la suerte. Un, dos, tres... Ojalá me hubiera dado cuenta antes de que lo urgente no es siempre lo más importante.
lunes, 29 de octubre de 2012
No quedan dosis de recuerdos, capaces de atarnos una vez más.
Nadie puede salvarte, sino tú mismo y mereces salvarte. No es una guerra fácil de ganar, pero si algo merece la pena ganar, es esto.
Matar la esperanza y vivir de recuerdos.
Me gusta porque no habla de defectos. "Hablas como si te hubieras hecho daño". Aquí, sentado, con un cigarro en mano, esperando a que el mundo explote, a que las profecías esta vez no se equivoquen. Quizás este pagando el precio de tener más de un vicio.
Agotamos hasta la última gota de inspiración.
Admito que he vuelto a soñar con los trenes de la estación del Norte, con las copas de más de una noche en vela mientras rondabas por los más recónditos espacios de mi mente.
Matar la esperanza y vivir de recuerdos.
Me gusta porque no habla de defectos. "Hablas como si te hubieras hecho daño". Aquí, sentado, con un cigarro en mano, esperando a que el mundo explote, a que las profecías esta vez no se equivoquen. Quizás este pagando el precio de tener más de un vicio.
Agotamos hasta la última gota de inspiración.
Admito que he vuelto a soñar con los trenes de la estación del Norte, con las copas de más de una noche en vela mientras rondabas por los más recónditos espacios de mi mente.
lunes, 22 de octubre de 2012
Tu sobredosis.
Por favor dime algo. Es como si la inercia me atrajera hacía el centro de la tierra, como si cayera a un pozo sin fondo. El más leve susurro emitido puede que sea capaz de evitar mi obsesión con el tiempo, y sus consecuencias. El peligro de caer enredado en su juego. Los días siguen, y yo vivo en la extraña sensación de que son ellos los que me viven, y yo soy el tiempo que los recorre.
Hasta el más eterno de los infinitos se nos quedó pequeño.
Y yo me atrevo a preguntarme, ¿De qué sirve tener, si contra más tenemos, más podemos perder?
Hasta el más eterno de los infinitos se nos quedó pequeño.
Y yo me atrevo a preguntarme, ¿De qué sirve tener, si contra más tenemos, más podemos perder?
domingo, 21 de octubre de 2012
The world turns, and we turn with it.
Quién dijo que detrás de una decepción, el mar no devuelve aquello que quedó a la deriva. Que tras cada mentira, la verdad se hace cada vez más fuerte.
Los días se suceden, y con ellos, el otoño deja paso a este gélido invierno, tal vez, el más esperado de todos. El refugio de los afligidos y el consuelo de los más débiles. Me resigno a pensar en la idea de que aún sigo ocupando el espacio, que en consonancia con el tiempo, quedó vacío.
Pues esto es lo que hacemos. Nos intentamos anticipar de sonrisa en sonrisa hasta la última esperanza. Porque la resignación es aprender a sonreír mientras esperas.
Los días se suceden, y con ellos, el otoño deja paso a este gélido invierno, tal vez, el más esperado de todos. El refugio de los afligidos y el consuelo de los más débiles. Me resigno a pensar en la idea de que aún sigo ocupando el espacio, que en consonancia con el tiempo, quedó vacío.
Pues esto es lo que hacemos. Nos intentamos anticipar de sonrisa en sonrisa hasta la última esperanza. Porque la resignación es aprender a sonreír mientras esperas.
lunes, 15 de octubre de 2012
Y no encuentro el verso más sensato.
Tengo las manos heladas. Supongo que dí las cosas por hechas en el momento menos oportuno. Acepto y me resigno a la idea de que ya hay poco sobre lo que escribir, porque la intención con la que abrí esta puerta, ya ha desaparecido. Es como una inercia que pierde su sentido cuando cuando la gravedad tiende a cero. Un cero total y absoluto, que puede resumirse en el "adiós" más amargo.
viernes, 12 de octubre de 2012
Por desear, que no falte.
Quiero pedirte que vuelvas. Hay algo que echo de menos.
La sala esta oscura, como si la luz hubiera sido consumida por los lugares mas vulnerables de mi mente. Podríamos plantear esta situación como una simple paradoja, una profunda calada, la cual, a pesar de mucho esfuerzo, no puede quedarse retenida, y, el humo se desenreda de entre tus labios. Quedando así ese aire frágil, eneble.
Siempre es como si las palabras y su tiempo estuvieran desajustadas, como si lo que debiera decirte ya no fuera oportuno.
¿Y que nos queda? Tal vez en mero hecho de compartir el mismo cielo. Suena egoísta. "podemos compartir un café. O la casa. Te invito a una cena. Y luego te dejo mis sueños de postre. Podemos intentarlo".
La sala esta oscura, como si la luz hubiera sido consumida por los lugares mas vulnerables de mi mente. Podríamos plantear esta situación como una simple paradoja, una profunda calada, la cual, a pesar de mucho esfuerzo, no puede quedarse retenida, y, el humo se desenreda de entre tus labios. Quedando así ese aire frágil, eneble.
Siempre es como si las palabras y su tiempo estuvieran desajustadas, como si lo que debiera decirte ya no fuera oportuno.
¿Y que nos queda? Tal vez en mero hecho de compartir el mismo cielo. Suena egoísta. "podemos compartir un café. O la casa. Te invito a una cena. Y luego te dejo mis sueños de postre. Podemos intentarlo".
lunes, 8 de octubre de 2012
Italia. De madrugada. Un 6 de Octubre.
Contenidos en ese montón de papeles, incrustada en cada uno de los garabatos de tinta, está las más tonta de las inocencias. Puede que mi mayor error, tal vez mi mejor acierto.
Supongo que no puedo esperar pasar desapercibida, no ser juzgada. Voy reconstruyendo las piezas de un pasado que no tiene remedio, intentado encajar aquellas que funcionan como solución. Equilibrando presiones. Anudando palabras en mi garganta.
Y si va a llover, que sea con ganas.
Intenté creer que era capaz de no sentir, pero las gotas de agua son incapaces de llenar el vacío de la ausencia. Suspiro. Incrédula, condescendiente.
Supongo que no puedo esperar pasar desapercibida, no ser juzgada. Voy reconstruyendo las piezas de un pasado que no tiene remedio, intentado encajar aquellas que funcionan como solución. Equilibrando presiones. Anudando palabras en mi garganta.
Y si va a llover, que sea con ganas.
Intenté creer que era capaz de no sentir, pero las gotas de agua son incapaces de llenar el vacío de la ausencia. Suspiro. Incrédula, condescendiente.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Hall of fame.
Entre tus "nos", y mis "quizás", y este presente que se va muriendo lentamente.
He de admitir que agradezco este frío, la lluvia, despertando mis sentidos. Los días grises se sucenden, al igual que la prensa matutina acompañada por un café bien cargado.
Bailar en medio de la carretera, sintiendo como las gotas de aguas inunda aquello que un día fue el más preciados de mis tesoros. Tus recuerdos.
Ya no escribo, y apenas sueño. Supongo que hay algo ahí que me impide hacerlo, o simplemente alguien me hizo entender que la vida, es una rutina interminable.
sábado, 22 de septiembre de 2012
May the past be the sound of your feet above the ground.
Ni el más leve sonido emito. Ni la más pobre mirada esperanzadora. ¿Quién merece algo así?
Cuando vuelvas de nuevo, si lo haces, puede que yo ya no esté, puede que por una vez, el remedio fuera la causa de la enfermedad. La complejidad es un concepto abrumador. Vives de esperanzas y ni si quiera sabes a que esperas.
Habíamos decidido darle la vuelta a todos los finales posibles y escribir un nuevo principio, pero comprendimos que jugar a ignorar el tiempo, apenas logra silenciar la simple situación de estar sentados, mirándonos fijamente, sin articular palabra, con un océano de por medio y sin mirar atrás.
Cuando vuelvas de nuevo, si lo haces, puede que yo ya no esté, puede que por una vez, el remedio fuera la causa de la enfermedad. La complejidad es un concepto abrumador. Vives de esperanzas y ni si quiera sabes a que esperas.
Habíamos decidido darle la vuelta a todos los finales posibles y escribir un nuevo principio, pero comprendimos que jugar a ignorar el tiempo, apenas logra silenciar la simple situación de estar sentados, mirándonos fijamente, sin articular palabra, con un océano de por medio y sin mirar atrás.
martes, 11 de septiembre de 2012
A un soplo de enmudecer el silencio.
Y si diéramos un giro completo a las circunstancias, tal vez, y solo tal vez, la situación hubiera cambiado. Agité con fuerza aquella bola de cristal, y obsevé como los copos de nieve caían lentamente, al igual que sus palabras necias, que se desvanecían entre el caos.
Tan solo le pedí al destino una oportunidad. O a un oportunista. Algo que cambiara en mi campo de visión. Un simple juego de azar que cambiara mi suerte.
Intentas bucear y hay algo ahí abajo que te empuja hacia la superficie. Como un pozo sin fondo o una historia sin fin.
Tan solo le pedí al destino una oportunidad. O a un oportunista. Algo que cambiara en mi campo de visión. Un simple juego de azar que cambiara mi suerte.
Intentas bucear y hay algo ahí abajo que te empuja hacia la superficie. Como un pozo sin fondo o una historia sin fin.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Yo me quiero quedar a vivir en este instante.
Y tú, que me escondistes el cielo bajo la alfombra.
Luchamos contra el tiempo, esto no es más que un encuentro casual, un "aquí te pillo, aquí te cojo". Porque al final solo quedará lo que hayamos escrito, los restos de café en una taza azul celeste y las cenizas de un Malboro cargado de logros y promesas.
Porque, al fin y al cabo todo tiene un precio. Aunque las cosas hayan cambiado, aquí todo sigue como siempre. Los tés helados al atardecer sigue endulzando tu ausencia, John Mayer para las noches solitarias y todo queda resumido en una simple nota de música.
Perder el sentido. Abrumada. Comienza la cuenta atrás.
Luchamos contra el tiempo, esto no es más que un encuentro casual, un "aquí te pillo, aquí te cojo". Porque al final solo quedará lo que hayamos escrito, los restos de café en una taza azul celeste y las cenizas de un Malboro cargado de logros y promesas.
Porque, al fin y al cabo todo tiene un precio. Aunque las cosas hayan cambiado, aquí todo sigue como siempre. Los tés helados al atardecer sigue endulzando tu ausencia, John Mayer para las noches solitarias y todo queda resumido en una simple nota de música.
Perder el sentido. Abrumada. Comienza la cuenta atrás.
lunes, 3 de septiembre de 2012
If there´s nothing to give, how can we ask for more?
Ver sin mirar. Oír sin escuchar. Mientras el papel se llena, mi espíritu se vacía.
He perdido tanto por no estar atenta. Escondida tras las cenizas que recubren mi escritorio. Y un cualquiera se preguntaría como seguí adelante, supongo que el secreto es un café con sabor a un "nada dura eternamente".
Como los sueños que quedan por cumplirse, o los que ya han desvanecido en el aire, morimos por cada palabra.
"Por los que viven el ahora aunque haya ojos que les juzguen. Por los que arriesgan todo por plasmar oro en sus hojas"
He perdido tanto por no estar atenta. Escondida tras las cenizas que recubren mi escritorio. Y un cualquiera se preguntaría como seguí adelante, supongo que el secreto es un café con sabor a un "nada dura eternamente".
Como los sueños que quedan por cumplirse, o los que ya han desvanecido en el aire, morimos por cada palabra.
"Por los que viven el ahora aunque haya ojos que les juzguen. Por los que arriesgan todo por plasmar oro en sus hojas"
lunes, 20 de agosto de 2012
Quiere la vida callarme a versos.
Y cada mañana, hunde sus dedos en mi debilidad. Me aparté lentamente de aquel tazón de té, y pensé que esto no es una tragedia, que es una ilusión marchándose lejos, de puntillas, para no hacer ruido, no dejando huella.
Como cuando crees tener el mundo en la palma de tu mano y todo se desmorona, un tornillo queda suelto y el peso del error es mayor que el del remedio.
Porque, en ocasiones, nos perdemos para que nadie nos venga a encontrar.
Como cuando crees tener el mundo en la palma de tu mano y todo se desmorona, un tornillo queda suelto y el peso del error es mayor que el del remedio.
Porque, en ocasiones, nos perdemos para que nadie nos venga a encontrar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















